"Pasado, Presente e Incertidumbre."
Escrito por Julián Soullard (e-mail: [email protected])
Traducido por Harim Castellón (e-mail: [email protected])
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Capítulo 12: Salvándole
el pellejo de Trunks.
"¡Jupiter!" gritó Mercury, "¡¡Se dirigen hacia ti!!"
Sus palabras la regresaron
a la Tierra. Tenía que actuar rápido. Si quería
salvar a Trunks, tenía que salvar su Esfera de Esencia primero
y olvidarse del
cuerpo. No había otra opción.
Rápidamente Lita
tomó el alma embotellada de su ex-novio y huyó de sus
enemigos. El infierno se congelaría antes de dejar que Eron
tuviera esa Esfera de
Esencia en especial.
**********
//Un minuto para auto destrucción.// anunció la computadora.
Ranma estaba en problemas.
De todos los malos momentos que hubiera podido
elegir para irrumpir en el escondite de los villanos, tenía
que hacerlo
justamente cuando el lugar estaba a punto de explotar. No era de sorprenderse
que
nadie le estuviera poniendo atención, aunque tuviera el viejo
disfraz de Son Goku
lo cual era como tener un letrero sobre la cabeza que decía
'¡Hola, soy tu
enemigo!'. Todos estaban demasiado ocupados salvando sus vidas para
darse cuenta o
al menos para que él les importara.
A pesar de lo que piensa
mucha gente, Ranma tenía un sentido de preservación
muy desarrollado. Claro, arriesga bastante su vida y hace muchas cosas
estúpidas
que son cualquier cosa menos saludables para su supervivencia, pero
a pesar de eso,
cuando escuchas que una computadora dice...
//Treinta segundos para auto destrucción.//
Sabes que tienes que largarte.
Y sabes que tienes que hacerlo rápido.
Mientras corría sin
rumbo a través de los corredores, vio a algunas personas
saltando dentro de una brillante ventana y desapareciendo sin dejar
rastro. Una vez
que el último miembro lo atravesó, el portal empezó
a cerrarse.
//Quince segundos para auto destrucción.//
Demonios... esta ruta de
escape alternativa no parecía tan mala dadas las
circunstancias. Ranma corrió hacia la ventana y saltó
adentro, asumiendo que lo que
había del otro lado no sería peor que un edificio a punto
de explotar.
**********
Arlakk volaba de derecha
a izquierda, esquivando los ataques de Uranus y
Neptune. Ocasionalmente, invocaba un escudo mágico, pero sus
hechizos eran
defensivos todo el tiempo. Esto frustraba bastante a las dos Outers.
"¡¿Cuándo planeas pelear?!" rugió Uranus.
El Necromante simplemente aterrizó encima de un semáforo y sonrió.
"¿Qué les hace pensar que estoy aquí para luchar con ustedes?" preguntó.
"¿Qué?"
"No fui enviado aquí
para destruirlas, si no lo han adivinado aún." explicó,
mientras se volteaba para ver la base no muy lejos. "De hecho, mi trabajo
aquí está
hecho. Deberían agradecerme que las alejara de una muerte segura."
"¿¿De que demonios estás hablando??"
"Sería una pena perder
dos saludables Esferas de Esencia en una explosión,
¿no es así?" preguntó Arlakk, "Me despido."
Y sin más comentarios,
la oscura figura desapareció en el aire.
Las dos Outers no tuvieron
que esperar mucho para entender el significado de
las palabras de su enemigo. El edificio al que se dirigían,
donde se suponía que
era su escondite, de repente explotó con un gran efecto de iluminación,
mandando
fragmentos en todas direcciones. Uranus y Neptune cubrieron sus ojos
y cayeron de
espaldas, pero afortunadamente estaban ilesas a excepción de
un golpe o dos.
**********
"¿¡¿Qué
están haciendo?!?" gritó Eron, "¡¡Les dije que
trajeran esa Esfera de
Esencia!!"
Los Saqueadores estaban haciendo
lo mejor que podían, pero hasta ahora, el
balón (por así decirlo) aún estaba en el terreno
de las Scouts. Jupiter lo guardaba
como un sabueso furioso, lanzando verdes rayos de energía a
cualquier enemigo que
se acercara demasiado. Hasta se las arregló para apartar a uno
de los Saqueadores
con un buen golpe. Sin embargo, hay un limite para lo que una persona
puede hacer
por sí misma, y Lita pronto se encontró rodeada.
"¡Jupiter! ¡Por aquí!" gritó Venus.
A ella no le agradó
la idea, pero sus opciones eran escasas. Tomando la
Esfera de Esencia en una mano, la lanzo al otro lado de la calle, rezando
por que
Mina tuviera manos firmes.
Afortunadamente, la rubia
lleno las expectativas ya que fácilmente capturo la
Esfera y empezó a correr mientras Mars y Mercury la cubrían
con sus respectivos
ataques.
"¿Qué parte
de 'traigan esa Esfera' no fue clara?" rugió Eron, "Ustedes dos,
encárguense de Venus."
Justo como su camarada, Mina
se encontró bloqueada por un muro de
Saqueadores. Retrocedió unos pasos tratando de encontrar apoyo,
pero las otras
Scouts y Tuxedo Kamen estaban ocupados eliminando más criaturas
felinas. Bueno...
todos excepto...
"¡Aquí! ¡Lánzamela
a mí!" gritó Eternal Sailor Moon, mientras sacudía
los
brazos alrededor.
Mina lo pensó. Luego
lo pensó un poco más. Luego lo pensó una tercera vez.
Ella había visto las atrapadas de Serena en la clase de gimnasia
y, a decir verdad,
dejaban mucho que desear. Aún una pelota de basquetbol llena
de pegamento se
deslizaría entre los dedos de la chica y Mina no quería
arriesgar el alma de
Trunks de esa manera.
Es bonito querer cosas.
Pero dadas las circunstancias,
lanzarle la esfera a Serena era mejor que dejar
que los Saqueadores la tuvieran.
Todos dejaron lo que estaban
haciendo en ese momento mientras veían como la
Esfera volaba hacia las manos de Eternal Sailor Moon. La torpeza de
la chica era
legendaria, aún entre los Saqueadores.
Serena atrapó la Esfera.
Todos se relajaron.
La Esfera se deslizo fuera
de las manos de Serena.
Todos palidecieron.
Serena se las arregló
para poner su otra mano debajo y capturar de nuevo la
Esfera.
Todos soltaron un suspiro
de alivio.
La Esfera se resbalo de nuevo.
Todos palidecieron.
[¡Si le pasa algo a
esa Esfera, Lord Kyristan me arrancará la piel!] pensó
Eron, mientras sólo podía ver horrorizado como la torpe
defensora seguía
balanceando el precioso objeto.
Más segundos, que
parecieron horas, pasaron mientras Eternal Sailor Moon
seguía con la rutina de 'La tengo - No la tengo' hasta que finalmente
tuvo
firmemente sujeto el objeto. Todos dejaron escapar un gran suspiro
de alivio.
¿Acaso envejecieron diez años en cinco segundos gracias
a ella?
[No estoy llegando a ninguna
parte así.] pensó Eron, [no tengo suficientes
Saqueadores a mi lado gracias a ese pequeño ataque que Sailor
Moon hizo a través
del portal. Además, los que tengo ahora están cayendo
como moscas. Tengo que
encontrar una salida. Algo que me ayude a reagrupar mis fuerzas.]
Eron encontró su salida
yaciendo en el suelo. Su ingeniosa mente empezó de
inmediato a formar un plan.
[¡Sí! ¡Eso es!]
Sin perder tiempo, le ordenó
a algunos de sus Saqueadores mantener ocupados a
los defensores, mientras tanto, él se dirigió hacia el
cuerpo de Super Saiya-man.
Sailor Mars, que estaba
cerca, se dio cuenta de cual era el plan del
científico e inmediatamente también corrió hacia
Trunks. Desafortunadamente, Eron
se le adelantó y rápidamente levanto el cuerpo. Rei se
lanzó en un desesperado
intento de agarrar uno de los brazos de su amigo. Y lo hizo, pero Eron
rápidamente
le dio una patada en la cara que la mando de regreso. Rei cayó,
y sólo tuvo el
reloj de Trunks como premio de consolación.
Antes de que los demás
llegaran a ayudarla, Eron rápidamente invocó un portal
para hacer un camino de regreso a Dominia. Los Saqueadores, los pocos
de ellos que
quedaban, hicieron su mejor esfuerzo para bloquear cualquier intentó
de los
defensores de oponerse a la retirada de su creador. Ese era su propósito
en la
vida, y lo cumplieron hasta el fin.
"¡¡¡NOOOO!!!"
gritó Jupiter, mientras veía cerrarse el portal hasta no
ser
más que un punto brillante.
**********
"¿¿Qué *es* este lugar??" se preguntó Ranma.
Una cosa era segura. No estaba
en Juuban. De hecho, dudaba que aún estuviera
en la Tierra.
Justo después de cruzar
el portal, el artista marcial no perdió tiempo para
esconderse. Estaba en territorio enemigo, después de todo, y
dudaba mucho que
alguien estuviera contento de verlo husmeando por ahí. Cuando
todo estuvo tranquilo,
salió del edificio nuevo en el que estaba. Un edificio muy extraño
por cierto.
Todo era controlado por robots, así que Ranma tenía que
ser extra cuidadoso para no
alertarlos mientras se deslizaba en caso de que tuvieran sensores de
movimiento o
algo similar.
De cualquier manera, lo que
vio afuera fue aún más impresionante.
Olviden la extremadamente
avanzada civilización en la que estaba. Olviden los
autos voladores que flotaban en todas direcciones. Lo que cautivo más
a Ranma fue
el cielo. Había una ciudad boca abajo encima de él. No
cualquier ciudad. Eso era
Juuban. Había vagado por ella tantas veces como para reconocerla
y poder señalar
algunos lugares. Pero esto se sentía diferente... Todo se veía
demasiado lejos,
como una vista de pájaro... y aún así, cuando
se quedaba mirando un punto en
especifico lo suficiente, sentía que su vista se acercaba. Las
cosas se hacían más
grandes, los detalles se hacían más claros. Pequeños
puntos se convertían en gente,
animales o carros. Todo eso aclarado por los brillantes rayos de un
sol púrpura.
Espera un momento. ¿Sol
púrpura?
Ranma no lo había
notado al principio, pero en verdad, había un sol púrpura
justo entre la imagen de Juuban y el mundo en el que estaba ahora.
A pesar de su
oscuro color, dejaba salir una brillante luz normal, justo como la
de la Tierra.
"Hablando de algo fuera de este mundo." se dijo a si mismo.
La sesión contemplativa
del artista marcial llegó a un abrupto final cuando
escucho muchas voces aproximándose. Inmediatamente se escondió
detrás de unos
largos tubos de metal, conectando el edificio que acababa de abandona
con el
subterráneo.
**********
Arlakk estaba en el Paraíso.
Hablando de manera figurada
claro esta, ya que estaba bastante vivito y
coleando. Aún así, definitivamente consideró este
momento lo más cercano al Paraíso
que pudiera estar. Justo ahora, los tres Amos del Mañana estaban
reunidos en la
Torre de su señor. ¿La razón? La pequeña
operación no oficial de Eron en el
Exterior. El hechicero sabía que el científico acababa
de meter la pata, pero ni
siquiera en sus expectativas más optimistas podría haber
predicho tal resultado.
"Déjame ver si entendí."
declaró Lord Kyristan mientras tamborileaba con sus
dedos en el trono, "Primero, sales al Exterior *sin* mi permiso. Aún
cuando dejé
claro que Arlakk está a cargo de la misión."
"Sí, mi señor." dijo Eron mientras permanecía arrodillado.
"Luego, te las arreglaste
para dejar al descubierto nuestra Base Externa y,
ya estando en eso, destruirla también." continuó.
"Sí, mi señor."
"Por si eso no fuera suficiente,
casi haces que mueran dos de los defensores
*antes* de obtener sus Esferas de Esencia." continuó, "De no
ser por la
intervención de Arlakk, hubiéramos perdido esas Esferas
de Esencia. Y *sabes*
cuanto odio perder la Esfera de Esencia de un defensor de esa manera,
¿no es así,
Eron?"
"Sí, mi señor."
Oh sí... esto era
el Paraíso para Arlakk. Eron siendo culpado y él siendo
reconocido como el hombre que salvó el día. ¿Podrían
las cosas ponerse mejor?
"Oh, y no olvidemos tu más
notable logro." siguió el Lord, "De hecho
obtuviste la Esfera de Esencia de Super Saiya-man, una de las más
poderosas Esferas
de Esencia que he sentido hasta ahora, si puedo agregar, y la *perdiste*
contra los
defensores. ¿Estoy en lo correcto?"
"Sí, mi señor."
"Y como un insulto final,
¡¡me traes ESTA ENVOLTURA VACIA EN SU LUGAR!!"
rugió, mientras apuntaba al cuerpo inerte de Saiya-man en el
piso. "¿¡¿Exactamente
qué *tienes* que decir a tu favor, Eron?!?"
Lord Kyristan, a diferencia
de muchos Amos del Mal, era una persona
bastante compasiva (al menos en términos relativos). La paciencia
era una de sus
grandes virtudes. Sabía que los humanos estaban muy lejos de
la perfección y por lo
tanto esperaba desastres de vez en cuando. Hasta daba segundas oportunidades
a sus
súbditos sin gran arrepentimiento, asumiendo que aprenderían
de sus errores y harían
un mejor trabajo la próxima vez.
Pero había dos cosas
que realmente sacaban a Kyristan de sus casillas. La
primera era desobediencia directa. Y la segunda era perder raras Esferas
de
Esencia. Eron se las había arreglado para hacer las dos cosas
en el mismo día. Así
que no era una gran sorpresa que la vida del científico colgara
de una delgada
cuerda en este momento. La única manera de salvar su vida era
a través de una
increíble justificación por sus actos.
Eron se levantó. Para
la sorpresa de Arlakk parecía bastante calmado,
sus ojos mostraban que estaba muy consciente de la situación.
"Me considero culpable por
desobedecer ordenes directas, mi Lord." empezó,
"La perdida de nuestra Base Externa también recae sobre mis
hombros. Esa fue una
tragedia inesperada. De cualquier modo, considero que esa perdida era
inevitable.
Los defensores hubieran hecho lo mismo aunque Arlakk o Sorin hubieran
estado en mi
lugar. Me gustaría señalar que mi equipo se las arreglo
para recuperar muchos
artículos de importancia antes de destruir la base para que
los defensores no
pudieran usarlos en contra nuestra. También reconozco toda la
responsabilidad
de poner en peligro las Esferas de las Outer Senshi, lo cual fue el
resultado de un
inesperado giro de eventos. Y en lo que respecta a Super Saiya-man,
mi falta de
Saqueadores fue la razón de mi fracaso. Sin embargo, la razón
por la que su cuerpo
está aquí es para corregir ese error."
"¿Exactamente cómo
planeas corregir este error?" preguntó Kyristan aún
enojado, pero ahora también un poco curioso.
"Los defensores tienen la
Esfera de Esencia de Super Saiya-man, pero sin el
cuerpo no recuperaran a su aliado." explicó Eron, "En otras
palabras, estoy seguro
que querrán negociar conmigo."
"Eso es absurdo." interrumpió
Arlakk, "Los defensores nunca nos darán la
Esfera a cambio del cuerpo. Obviamente quieren ambos para poder revivir
a
Saiya-man."
"Así es." confirmó
el científico, "Pero apuesto que estarán muy deseosos de
mostrase con la Esfera si usamos el cuerpo como carnada."
"¿Que te hace pensar
que llevaran la Esfera?" cuestiono Arlakk, "Si
presienten una trampa, probablemente la esconderán en un lugar
seguro y llegaran con
las manos vacías a tu encuentro."
"Ya he considerado eso."
declaró su colaborador, "Es por eso que estoy
planeando darle a los defensores información errónea
respecto a la Esfera de
Esencia."
"¿Que tienes en mente?" preguntó Kyristan.
"La Esfera de Esencia solo
puede existir fuera del cuerpo huésped por una
hora, de otra manera el alma se liberará y se perderá
para siempre." apuntó Eron,
"Han pasado exactamente doce minutos-E(*) desde que la Esfera de Saiya-man
fue
extraída. Si les digo a los defensores que la Esfera solo puede
sobrevivir por
media hora, creerán que solo tienen dieciocho minutos para recuperar
el
cuerpo en vez de cuarenta y ocho."
"Con ese conocimiento, serán
forzados a mostrarse con la Esfera, esperando
insertarla en el cuerpo antes de que sea demasiado tarde." concluyó
Kyristan.
"Sí, mi señor."
confirmó Eron, "Es por eso que humildemente le pido me de
permiso de llevar a cabo esta operación para redimirme."
El lord consideró
las palabras del científico. Fácilmente podría matarlo
en
este momento y enviar a alguien más a encargarse de su plan.
Eso sería un buen
castigo por desobedecer una orden directa. Aún así, Kyristan
sabia que disponer de
sus hombres en tal forma no arreglaría las cosas. Esa fue una
lección que aprendió
hace muchos siglos. Al principio, nunca dudo en matar a un sirviente
por ser
incompetente o desobediente. También ayudaba a reafirmar su
estatus de 'Señor Oscuro
Maligno' mostrándole a todos quien estaba al mando. Desafortunadamente,
esa
filosofía traía efectos colaterales muy problemáticos.
Se quedaba sin sirvientes
que cumplieran sus deseos...
Eron podía ser impulsivo
a veces. Así como presuntuoso, irritante, un
horrible compañero de equipo, un gran hablador y sobre todo
una persona fácilmente
desagradable, pero era uno de los mejores Amos del Mañana que
Kyristan había tenido
desde que empezó su búsqueda de Esferas de Esencia. También
era ágil para pensar,
leal como un perro, eficiente, espontaneo (para bien o para mal) y
con mucha
determinación. Y se había cubierto de gloria en misiones
anteriores.
Definitivamente alguien que quieres que siga haciendo tus trabajos.
"Muy bien." declaró
Kyristan, "Te daré la oportunidad de arreglar tu
desastre, Eron."
"Gracias, mi señor." dijo aliviado Eron, "No se arrepentirá de esto."
"Lo sé. Es por eso que voy a enviar a Arlakk a ayudarte."
"¿¿Qué??" preguntaron ambos Amos del Mañana.
"Quiero esa Esfera de Esencia."
aclaró Kyristan, "Arlakk, prepara algunas de
tus criaturas para este encuentro. Quiero que se encarguen de todo."
"Así se hará."
dijo el necromante, "Mi señor, tal vez Sorin también podría
sernos de utilidad."
"Tengo otra asignación para ella." le dijo su amo.
[¿Algo más importante que la Esfera de Esencia?] pensó intrigado Eron.
"Sólo existo para
servirle, mi señor." respondió la silenciosa androide
femenina, "¿Cual es mi misión?"
"Algo bastante inusual."
explicó Kyristan, "Alguien del exterior ha entrado a
Dominia. Sentí su presencia hace unos minutos. Sorin, como eres
Jefa de seguridad
interna, es tu deber lidiar con este intruso."
**********
Minato-ku, número
201 de un gran complejo de apartamentos. Dados los eventos
recientes, todos decidieron reunirse en el lugar más cercano
para discutir y, más
importantemente, tratar de encontrar una solución al problema
de hoy. Resulto que
el apartamento de Lita era el lugar más cercano.
"Yo digo que usemos la teletransportación."
sugirió Minako, "Podemos
dejarnos caer inesperadamente en la base del enemigo, rescatar el cuerpo
de Trunks
y teletransportarnos de regreso inmediatamente."
"No creo que funcione." declaró
Ami después de hacer unos cálculos en su
computadora, "La teletransportación no ha sido probada para
hacer saltos en
otras dimensiones. No tenemos esa clase de poder para hacerlo. Y aunque
lo
tuviéramos, ¿en que nos concentraríamos para hacer
el salto?"
"¡En Trunks, obviamente!" apuntó Lita algo exasperada.
"Trunks está justo
aquí. Entre tus brazos." replicó la genio, mientras
apuntaba a la Esfera de Esencia que la morena sostenía. "Si
nos concentramos en
Trunks, terminaremos justo donde empezamos, porque aquí es donde
está su
presencia."
Lita suspiro. Se sentía
tan inútil y frustrada. Todo este tiempo, la Inner
Scouts habían sido forzada a no hacer más que mirar y
hacer deducciones mientras
dejaban que el enemigo se saliera con la suya. ¡¡Por todos
los cielos!! ¡Robaron el
cuerpo de Trunks! ¡*Tenía* que haber una forma de recuperarlo!
"¿Qué hay de Sailor Plut?" sugirió Serena,
"Si alguien puede 'ir a algún
lugar' es ella."
"¿Pero dónde
está?" preguntó Rei. "No la hemos visto o escuchado de ella
en
un tiempo. Ni siquiera lo han hecho Haruka y Michiru."
"Por cierto, ¿que
les habrá pasado a ellas dos?" inquirió Mina, "¿Por
qué
no están aquí?"
"Yo... supongo que tienen
otros planes en este momento." dijo Serena. Aún le
dolía ver a sus dos amigas tan desinteresadas por el paradero
de Trunks.
"¿¿Entonces
que hacemos??" preguntó Lita, "¡No podemos simplemente esperar
que algo pase!"
De cualquier modo, gracias
a la útil intervención de algún autor y a un poco
de desarrollo de la historia, Lita pronto se dio cuenta que sentarse
y esperar
que algo pasara realmente les ayudaría.
Mientras todos de repente
miraban hacia afuera de la ventana, un increíble
fenómeno ocurrió. Para empezar, todo el cielo se volvió
púrpura, lo cual era algo
*realmente* difícil de ignorar. Una vez que había atraído
la mirada de todos, una
gigantesca imagen de Eron apareció sobre la ciudad como una
ilusión. Todos
contuvieron el aliento.
"Saludos, defensores." dijo
el hombre, su voz rebotando en cada esquina
de Juuban, "Tendrán que perdonar mi rápida partida hace
unos minutos, pero tenía
asuntos urgentes que atender."
"Como darle explicaciones
a nuestro señor antes de que te arrancara el
trasero a mordidas, tal vez." dijo otra voz de ninguna parte.
"¡¡Arlakk, cállate!!
¡Estás arruinando el ambiente!" rugió Eron mientras
miraba hacia su derecha, luego regreso su mirada al frente, "En todo
caso, asumo
que quieren de regreso el cuerpo de su amigo. Bueno, este es su día
de suerte.
Parece que ambos estamos por aquí ahora. Si les interesa, los
esperaremos en la
fabrica abandonada del tercer distrito. Creo que saben donde es."
"¡Que cretino!" rumió
Mina, "¿No pueden ser más obvios? ¡Nos está
invitando
directo a una trampa!"
"¿Y sabes que va a
ser todavía más obvio?" le dijo Lita, "Vamos a ir de
todas maneras. Si tiene el cuerpo de Trunks, no tenemos opción."
"Ah, y por cierto," siguió
Eron, "Sé que probablemente estén pensando que
pueden venir sin exponer la Esfera de Esencia de su amigo, pero aquí
hay un pequeño
flash informativo para ustedes: las Esferas de Esencia sólo
pueden sobrevivir por
media hora fuera de un cuerpo. Así que no sugeriría que
la dejaran atrás. Recuerden
chicas, el tiempo está corriendo."
Eron terminó su discurso
con una saludable risa de villano. Cuando termino,
su imagen sobre Juuban no desapareció. El científico
permaneció un momento quieto y
luego parpadeo un par de veces. Entonces giró de nuevo hacia
su derecha.
"Arlakk, ya termine, desactiva ya tu hechizo." dijo.
"Lo siento, creo que me dormí por escuchar tu discurso." respondió la voz.
"¿Podrías simplemente
desactivar el hechizo para terminar con esto?" demandó
Eron mientras empezaba a perder la paciencia, "No estoy de humor para
tu sarcasmo
en este momento."
"Para variar."
"¡Solo cancela el maldito hechizo de una vez!"
"Muy bien, muy bien... Que
temperamento." dijo el hechicero mientras el cielo
regresaba a su color azul original.
A pesar del inusual final
del mensaje, las chicas no se sentían muy
divertidas en este momento. Las últimas palabras de Eron las
preocuparon mucho,
especialmente a Lita.
"¿Media hora?" preguntó
Serena, "Eso quiere decir que solo tenemos quince
minutos para traer su cuerpo de regreso."
"¿Qué tal si
está mintiendo?" añadió Ami, "Tal vez es sólo
un truco para
forzarnos a llevar la Esfera de Esencia."
"Pero tal vez esté
diciendo la verdad." comentó Rei, "Y si así es, no podemos
arriesgar la vida de Trunks. No hay manera de que luchemos y regresemos
aquí en
menos de quince minutos."
"Entonces no lo haremos." fue la repentina replica de Lita.
"¿De qué estás hablando?"
"No les dejare tener la Esfera
de Esencia de Trunks." dijo decididamente,
"Eron no se detendrá ante nada para tenerla, así que
no podemos arriesgarnos a
llevarla hasta él."
"Pero si no lo hacemos, no
habrá suficiente tiempo para traer su cuerpo de
regreso aquí." le dijo Ami, "Aún si usáramos la
Teletransportación, no
sabemos cuanto puede durar la pelea. Nuestra mejor opción es
ir con la Esfera y
tratar de ponerla en el cuerpo de Trunks."
"Estoy dispuesta a apostar
que Eron ya piensa que haremos eso." replicó
Lita, "Como dije, no expondré la Esfera de Trunks. Así
que haremos exactamente lo
que Eron no espera."
"Lita... sabes que no nos
gusta cuando empiezas a hablar así..." declaró
Mina, "¿Qué exactamente te propones?"
"Eron dijo que la Esfera
no puede sobrevivir más de media hora fuera de un
cuerpo, ¿verdad?"
"Sí, ¿y?"
"Así que..." explicó
mientras presionaba la Esfera contra su abdomen,
"La pondremos en otro cuerpo."
"¿Qué? Pero
eso es..." empezó Rei, pero desafortunadamente, no tuvo la
oportunidad de terminar.
Lita sostenía firmemente
la Esfera y la presionaba más contra sí misma. Una
brillante luz salió del objeto antes de entrar al cuerpo de
la chica. Todos se
sorprendieron por ese acto. La chica cayó sobre sus rodillas
con los ojos cerrados
y los brazos envolviéndola. Aparentemente, el dolor que estaba
experimentando no
era esperado.
"Lita ¡¿¡qué
hiciste!?!" Serena fue la primera en preguntar, mientras se
agachaba a ayudarla.
"Yo... estoy bien..." su
amiga se las arregló para decir con esfuerzo, "Sólo
traigan rápido el cuerpo de Trunks. Yo cuidaré su Esfera..."
"¡¡Pero esto
es una locura!!" explotó Rei, "¡No puedes tener dos almas
en un
mismo cuerpo! ¡Lita, tienes que liberar la Esfera o podría
matarte!"
"¡Por favor!" insistió
la Senshi del Trueno, "Apresúrense. Esto es lo menos
que puedo hacer por Trunks. El recibió el disparo que se era
para a mí."
"Pero..."
"Vámonos." interrumpió
Serena, "Lo único que podemos hacer ahora es darnos
prisa. Quien sabe por cuanto tiempo pueda soportar esto."
**********
Ranma saltó, rodó,
corrió, retrocedió, voló y huyó para evitar
los láseres
que lo aechaban. No supo cómo lo hicieron, pero de alguna manera,
el enemigo lo notó,
aún cuando intencionalmente bajo su aura para pasar de incógnito.
Ahora, parecía
que toda la ciudad se había vuelto en su contra. Primero vinieron
algunas naves a
cazarlo. Al menos tuvieron la decencia de decir '¡Deténgase!
¡Ha sido identificado
como un intruso! Tire todas las armas que tenga y póngase boca
abajo en el piso'
para advertirle que no era bienvenido.
Ahora, Ranma, como cualquier
persona normal, no era alguien a quien le
gustara que le dispararan. Sin embargo, tenía la sensación
de que ser
tomado prisionero probablemente sería peor. Así que corrió.
Se las arreglo para
despistar las naves primero, pero luego pidieron refuerzos. Dichos
refuerzos en
realidad fueron un par de grandes robots, armados con cañones
en todo alrededor de
sus brazos. Segundos después de darse cuenta de eso, las calles
se convirtieron en
un verdadero festival de láseres y Ranma se quedo sin más
opciones que esquivarlos,
ya que sus ráfagas de ki no parecían dañar la
armadura de los robots.
[¡Piensa! ¡Piensa!
¡Piensa! ¡Piensa! ¡Piensa! ¡Ranma piensa!] se dijo,
[no
puedo esquivarlos por siempre y apuesto a que hay más de esas
cosas tras de mí.
¡Maldición! Parece que no tengo elección.]
El ahora Son Goku se las
arreglo para moverse hacia sus dos gigantescos
agresores mientras esquivaba más disparos. Estaba a punto de
hacer algo.
"¡Aquí viene!" gritó.
Los dos Centinelas inmediatamente
dejaron de disparar. Todo apuntaba a que el
Intruso estaba a punto de realizar un gran ataque, así que levantaron
sus escudos
de energía para absorber cualquier asalto posible.
"¡¡Técnica Especial Saotome!!" anunció Ranma.
Los eventos que ocurrieron
después de eso fueron bastante inesperados. Justo
cuando estaba a punto de golpear su escudo, Ranma de repente se volteó
y corrió a
una velocidad que hubiera dejado atrás a Flash. Los dos centinelas
se quedaron
quietos... lo que acababan de ver era una reacción bastante
no computable... y si
hubieran tenido la capacidad de parpadear confundidos, los dos gigantes
ciertamente
lo habrían hecho.
**********
"Saludos, Sailor Scouts."
dijo Eron, mientras se volteaba para enfrentar la
puerta que dirigía a la habitación, "Me alegro que pudieran
llegar. Empezaba a
pensar que no les preocupaba su amigo."
...
....
.....
"No... espera. Eso suena
muy estereotipado." declaró el científico, "Tal vez
debería decir algo como: ¡Hola que tal! Que bueno que
vinieron... Naaaa... Eso
suena tan mal como la otra."
"Eron... los defensores ni
siquiera están aquí." llegó la voz de Arlakk desde
las sombras, "¿*Realmente* tienes que trabajar en un discurso
para saludarlos?"
"La elocuencia te llevara a donde quieras, amigo mío."
"Justo ahora sólo me está enfermando."
Todo estaba como se planeó.
Eron estaba parado al final del almacén con el
cuerpo prisionero de Trunks dentro de un tanque que estaba lleno de
un extraño
liquido verde. Una mascara de oxigeno atada alrededor de la cara del
híbrido y unos
cuantos electrodos se pusieron en su cuerpo para monitorear y estabilizar
sus
lecturas cuasi-vitales.
El papel de Arlakk sería
uno importante también. Gracias a su magia,
permanecería sin ser detectado mientras se escondía entre
las sombras. Cuando la
oportunidad llegará, tomaría la Esfera de Esencia. Tenía
un par de sus sirvientes
listos para invocarlos si necesitaba ayuda.
"Quédate callado. Creo que los oigo venir." le dijo Eron.
Era cierto. La entrada del
almacén ahora tenía a Moon, Mars, Mercury y Venus
paradas con el sol brillando a sus espaldas en la imagen bastante familiar
de 'aquí
vienen los chicos buenos'. Sin gran esfuerzo, llegaron al final del
edificio donde
Eron los estaba esperando. Los ojos de los defensores se movían
constantemente de
un lado a otro buscando alguna trampa.
En ese tiempo, Eron estaba
cómodamente sentado en un sillón ejecutivo, con
los codos recargados a cada lado mientras veía al lado opuesto
a la puerta que los
defensores usarían... aún si eso significaba mirar directamente
a un aburrido muro.
Esta también era la típica escena de 'villano recibiendo
a los héroes en su
trampa'.
Eron escuchó como
se abría la puerta y espero a que los defensores entraran.
Hizo una pequeña pausa dramática antes de girar su asiento
180º a su derecha y
empezar con su discurso.
"Saludos, Sailor Scouts."
dijo cuando finalmente se volteo, "Me alegra que
pudieran llegar. Empezaba a pensar que... er... hum... disculpen, pero
¿por qué no
me están mirando?"
El procedimiento normal era
que el villano se volteaba y encontraba a los
héroes mirándolo directamente a los ojos. Pero en esta
rara ocasión, Eron se volteó
y termino mirando las espaldas de las defensoras. El científico
podía ver que las
orejas de las chicas estaban bastante rojas. Fue hasta después
que se dio cuenta
que sus caras también estaban completamente rojas.
"¡¡Pervertido!!"
declaró Sailor Moon mientras apuntaba al tanque que contenía
el cuerpo de Trunks mientras intentaba no mirarlo, "¡¡Cómo
puedes dejarlo desnudo
así frente a nosotras!!"
"¿Qué?" preguntó
Eron confundido, luego se volteó hacia el cuerpo del sujeto
en cuestión, "¡No está desnudo! ¡Las partes
importantes están cubiertas!"
"¿¿Llamas a
*eso* cubierto??" declaró Venus, "¡Tengo hilo dental en casa
que
cubre más que eso!"
"¿¿Hilo dental??
¿No estamos exagerando *sólo* un poco?" apuntó, "¡Hey!
¡Estoy hablando! ¿Podrían al menos tener la decencia
de voltearse cuando les
hablo?"
"¿Y que tal si le
pones algo de ropa al cuerpo de Saiya-man?" respondió
secamente Mars.
"Por todos los cielos..."
murmuró Eron, luego de malas se levanto del sillón,
fue hacia el tanque, presiono algunos botones a su lado y obscureció
el vidrio, "Ya
está. ¿Felices?"
Las defensoras dieron un
rápido y tímido vistazo para asegurarse de que ahora
era seguro mirar. Entones se voltearon al fin, con las mejillas aún
encendidas. El
ambiente que quería crear Eron había sido destruido por
completo, así que fue
directo al grano.
"Bien, suficientes bromas, ¿dónde está la Esfera de Esencia?"
"No la trajimos." dijo Moon,
y ciertamente se sentía bien ver la cara de Eron
cuando lo dijo.
"¿Queeeé?" preguntó.
"Ya escuchaste." añadió Mars desafiante.
Ahora si estaba baaaaastante
muerto. Ciertamente Lord Kyristan no le
perdonaría fallar esta vez. La mente de Eron se sobrecalento
mientras intentaba
encontrar una posible solución para este predicamento. Dejando
a las defensoras con
pocas opciones, había contado por completo en su predecible
patrón de
comportamiento para obtener la Esfera de Esencia. Irónicamente,
ahora era él quien
se había quedado sin opciones en esta situación. Lo menos
que podía hacer ahora era
tratar de controlar la conversación pretendiendo que no le importaban
esas
impactantes noticias. Así que se rió, aunque sentía
que probablemente sería la
última vez que lo hiciera.
"Felicidades." declaró,
"Nunca pensé que tuvieran las agallas de
sacrificar a su amigo de esa manera. Las subestime por completo."
"Estás equivocado."
corrigió Mars, "No estamos sacrificando la vida de Saiya-
man. Recuperaremos su cuerpo."
"No lo creo." declaró
el científico, "Si no traen la Esfera de Esencia de
Saiya-man, entonces tendré que disponer de las suyas. Tal vez
eso sea suficiente
para que mi señor me perdone. ¡¡Arlakk, ahora!!"
Y con esas palabras el Infierno se desató...
**********
Ruinas...
Todo yacía en ruinas...
Ni siquiera un solo edificio
había sido perdonado por la destrucción, y
Lita dedujo que tampoco ninguna persona. La muerte se podía
sentir por todos
lados.
¿Cómo llegó aquí?
Todo esto era nuevo para
ella. ¿Qué era este lugar? Todo parecía diferente
de
casa. Aparte de la destrucción, nunca había visto este
tipo de edificios en
particular. Al menos... lo que quedaba de ellos.
Siguió caminando,
tratando de encontrar respuestas de dónde estaba, pero se
dio cuenta que nadie en esta ciudad había sobrevivido a... lo
que sea que haya
pasado.
El sonido del trueno sólo
ayudo a incrementar la tristeza que se sentía al
mirar este devastado escenario. ¿Cuanta gente habría
muerto? Se sentía como si
hubiera sucedido recientemente.
Las primeras gotas de lluvia
le recordaron que buscara cubrirse si no quería
pescar un resfriado. Lita encontró refugio debajo de lo que
quedaba de un techo.
[¿Qué pasó? ¿Dónde estoy?]
Un sonido... el primero que
escuchaba, además del de la lluvia y el trueno,
desde que había llegado. En el cielo. ¿Era un avión?
No... Lita echo un vistazo
para asegurarse. Alguien volaba hacia ella. O al menos, cerca de donde
estaba.
Mientras la figura se acercaba, los ojos de la chica se ensancharon
de la sorpresa
de ver a una versión joven de Trunks, como de catorce años,
volar lentamente
sobre el área, girando su cabeza de derecha a izquierda como
si buscara algo.
Luego, pareció encontrar lo que estaba buscando y descendió
a sólo una
cuadra de donde estaba ella.
Todo en su mente le decía
que fuera con él a pesar de la fría lluvia. No le
tomaría mucho hacerlo tampoco. Después de trepar encima
de un bloque de piedra,
claramente podía ver al adolescente de cabello púrpura
caminando hacia algo.
No... no algo... Alguien.
Un hombre de cabello negro que yacía en el piso,
usando un dogi naranja con una playera azul debajo. La versión
joven de Trunks
parecía tan conmocionada por la escena que no vio venir a Lita
o en ese momento
no le importo. Se arrodillo y sacudió el cuerpo muerto con ambas
manos en un vano
intento de despertarlo mientras lo llamaba por su nombre.
"¿Gohan?" decía el chico con voz temerosa, "Gohan, levántate..."
Sus lagrimas se mezclaron
con las gotas de lluvia que caían en su cara.
A Lita le rompía el corazón verlo así. Trunks
siguió tratando de despertar a su
mentor, sacudiéndolo cada vez más insistentemente hasta
que le quedó claro que no
regresaría con él. Se levanto y tomo su cabeza con ambas
manos, su cara convertida
en una mascara de culpabilidad y odio. Luego, empezó a gritar.
Lita sentía el mismo
dolor en su pecho. Perder a un ser amado no era nuevo
para ella. En pocos pasos, se dirigió al adolescente, sólo
para ser detenida por
una increíble cantidad de poder saliendo de él. El cabello
de Trunks se volvió de
color dorado mientras la furia liberaba su poder de Super Saiyajin.
En
consecuencia, lo que quedaba de la ciudad empezó a temblar.
Y tembló aún más cuando
Trunks golpeo violentamente la tierra con ambas manos, causando grandes
grietas en
el pavimento.
La chica tuvo que esperar
unos momentos para que Trunks liberara su
frustración, o al menos algo de ella, antes de que fuera seguro
acercarse a él.
Cuando ese momento llego, el chico cayó de rodillas de nuevo
mientras su
cabello regresaba a su color normal. Se podían escuchar profundos
sollozos.
Se paró justo detrás
de él, al principio dudó, pero luego tocó su hombro.
Trunks no pareció sorprendido por el gesto. Sólo se volteó,
revelando su cara
cubierta de lagrimas y obvia tristeza.
"Está muerto, Lita," sollozó, "Está muerto..."
Ninguna palabra salió
de su boca. De todas maneras las palabras no curarían
el dolor. Así que lo abrazó en forma protectora y le
ofreció al chico su hombro
en el cual llorar. Trunks acepto el hombro.
"¡No pude hacer nada para salvarlo!" lloró, "¡Es mi culpa!"
"No lo es..." respondió
Lita, "No debes culparte por esto. Debes aprender a
perdonarte por tu propio bien. Por favor..."
Pronto, sólo quedo el sonido de la lluvia...
**********
"¿Alguna sugerencia, Oh gran líder?" preguntó Mars.
"¡¡¡WHHHAAAAAAA!!!" chilló Moon, "¡¡Quítenme estas cosas de encima!!"
"Eso pense..."
"¡¡Estas cosas
no se acaban!!" gritó Venus mientras lanzaba su Cadena de amor
como un látigo por todos lados, "Nos están superando."
Le tomó a Arlakk un
poco de tiempo lanzar el hechizo para reagrupar tan gran
número de demonios menores, pero había valido la pena
mientras observaba satisfecho
como las defensoras apenas se podían mover por el momento. Los
demonios menores
parecían monos esculpidos en piedra, aunque su piel era suave,
así como sus alas
como de murciélago. Todos tenían amenazantes colmillos
y garras, y sus ojos
parecían inyectados en sangre. El tamaño de tales demonios
variaba de tan grandes
como un gato hasta algo cercano al tamaño humano. Los demonios
grandes se
adelantaban en la pelea mientras que los pequeños rondaban alrededor
de las
defensoras, ya sea distrayéndolas o agarrando sus piernas para
sacarlas de balance.
Tal estrategia había funcionado hasta ahora y Mercury ya estaba
tumbada con Mars a
punto de seguirla.
Poco después, al
ser la única que quedaba de pie, Venus peleaba como un toro
furioso, pero eventualmente también cayó. Las cuatro
Sailors ahora estaban a merced
de sus enemigos.
"Terminemos con esto de una
vez por todas." declaró Eron mientras elevaba su
puño y apuntaba su anillo hacia Eternal Sailor Moon. Arlakk
hizo lo mismo con Mars.
"¡¡Silent Glaive Surprise!!"
El Nigromante nunca vio venir
el ataque. Estaba tan concentrado en la batalla
cercana que no sintió esta poderosa energía hasta que
fue demasiado tarde. Como
precaución, siempre tenía un escudo mágico en
él antes de una pelea para evitar
ataques sorpresivos como este. Imagina la mirada en su rostro cuando
el abismal
rayo atravesó su defensa y lo envió a estrellarse contra
Eron, y luego a ambos
contra el muro.
"¡¡Maremoto de Neptuno!!"
"¡¡Tierra, Tiembla!!"
Dos rayos más se unieron
a la pelea y se encargaron de los demonios que
tenían cautivas a algunas de las Inner Scouts. Las chicas rápidamente
invocaron sus
poderes para liberar también a sus amigas.
"Invitada por una nueva era,
soy Sailor Uranus y entraré en acción" declaró
Uranus.
"También invitada
por una nueva era, soy Sailor Neptune y también entraré
en acción." añadió su compañera.
"Y yo soy la Sailor del Silencio, Sailor Saturn." concluyó la pequeña niña.
El hechicero conocía
las dos Outers, pero la jovencita era un jugador
completamente nuevo. A pesar de su juventud, tenía un increíble
poder. Su último
ataque fue una impresionante tarjeta de presentación, y los
sentidos de Arlakk sólo
podían confirmar eso.
"¿¿*Otra* Sailor??" preguntó Eron irritado, "¿¿Exactamente cuantas hay??"
"Eso es lo de menos ahora,
esta nueva defensora es más poderosa que el
resto." apuntó su colega, "Aún más que Eternal
Sailor Moon."
"¡*Tienes* que estar bromeando!"
"Pues no es así." dijo secamente, "¡¡Demonios menores, ataquen!!"
Así empezó
el segundo asalto entre las Sailor Scouts y los sirvientes de
Arlakk. Eron sacó una pistola láser de su cinturón
y contribuyo a la pelea también,
pero todo estaba empezando a cambiar a favor de las defensoras. La
intervención de
Saturn hizo una gran diferencia y el Nigromante fue forzado a concentrar
todos sus
hechizos en ella sólo para mantenerla al margen, aunque temía
que aún sus mejores
esfuerzos no serían suficientes. Si tuviera más tiempo,
podría haber pensado de una
manera más eficiente para lidiar con ella, pero debido a la
presión, lanzar grandes
ráfagas con mucha magia fue su primera opción.
"¡Arlakk tus demonios
se están acabando!" gritó Eron, "¡¡Toma el cuerpo
y
salgamos de aquí!!"
Una vez que terminó
la frase, una rosa roja atravesó el aire, clavándose en
el tanque que contenía el cuerpo de Trunks y rompiendo el cristal.
Todo el fluido del
interior se esparció como el mar y la forma inerte del híbrido
cayó con la gracia
de un saco lleno de papas. Tuxedo Mask apareció junto a él
y rápidamente lo lanzó
sobre su hombro.
"Lo siento." dijo, "Pero él viene con nosotros."
"¡Lo tiene! ¡Cúbranlo!" llegó la voz de Mars.
A Eron y Arlakk les hubiera
encantado detenerlo, pero sus esfuerzos en
esquivar a Sailor Saturn no estaban dando resultados.
"¡Maldita chica!" maldijo
el Nigromante, "¡Eron, cúbreme mientras lanzó un
hechizo!"
A pesar de que no le gustaba
recibir ordenes de su rival, Eron obedeció y
siguió disparando mientras Arlakk invocaba su poder. Saturn,
que permanecía a la
defensiva para que los demás tuvieran la oportunidad de retirarse,
se replegó.
Arlakk terminó su
invocación y tomó su báculo con ambas manos, la punta
apuntando hacia la Sailor del Silencio como si fuera un rifle. Un brillo
multicolor
cubrió al báculo, lo cual fue la señal para que
Eron se quitara de en medio.
"¡¡Rayo Prismático!!" gritó el Amo del Mañana.
"¡Muro de Silencio!" contestó Saturn.
Sonó como si dos truenos
hubieran chocado uno con otro, desafiando las leyes de
la física. El rayo del invasor había sido bloqueado por
la técnica de la defensora,
pero ambos siguieron presionando, tratando de subyugar a su adversario.
La cantidad
de poder era de tal magnitud que todo el edificio empezó a agrietarse
de cada
esquina. De cualquier modo, ninguno de los dos contendientes se veía
con
intenciones de claudicar.
El resultado del encuentro
llegó con un gran bang... hablando literalmente.
Las dos energías produjeron una gran explosión, enviando
a todos, y todo, de
espaldas. El edificio se colapso, y los defensores fueron lo suficientemente
afortunados para estar cerca de la puerta, lo que los salvo de ser
enterrados
vivos. A diferencia de los dos Amos de Mañana y los demonios
menores que quedaban.
"¿Ha terminado?" preguntó Moon esperanzada, "¿Están muertos?"
"Tienen que estarlo." respondió Neptune, "Nadie podría sobrevivir a eso."
"Vinieron después
de todo." apuntó Mercury a las tres Outers, "Gracias. No lo
hubiéramos logrado sin ustedes."
"Humph... Poniendo a tu amigo
aparte, tenemos la obligación de proteger a la
princesa." declaró Uranus, "Además, alguien insistió
en que viniéramos."
Con estas últimas
palabras, Haruka le dio una rápida mirada a Hotaru, quien
en ese momento se veía muy avergonzada con sus brazos cruzados
detrás de su espalda
y aún sosteniendo su lanza. La determinación de la pequeña
para rescatar a Trunks
dejo a sus dos guardianas con pocas opciones en el asunto. Ahora Sailor
Saturn
había entrado a la pelea, pero al menos había dos enemigos
menos.
"No quisiera molestarlas."
llegó la voz de Tuxedo Mask, "Pero creo que
tenemos un cuerpo que entregar y quiero recordarle a todas que el tiempo
es
esencial. Además... Trunks es algo pesado."
"¡Cierto! ¡Vámonos!" ordenó rápidamente Moon.
**********
Lita yacía en su cama.
Dormida... tal vez. Desde que tomó la Esfera de
Esencia dentro de ella, las cosas se sentían extrañas.
No podía obligarse a
permanecer despierta, pero tampoco estaba dormida realmente. Se sentía
como si
estuviera atrapada en un lugar entre los dos. Un sentimiento extraño
le pasaba por
todo el cuerpo. Había veces que sentía como si estuviera
viviendo la vida de
alguien más. La vida de Trunks. Aunque todo se volvía
borroso cuando "despertaba":
como de un sueño, solo que con esa extraña sensación
de dejá vu. Sus ojos también
la engañaban. La ponían en un lugar o situación
desconocida. Luego todo
regresaba al techo que estaba mirando fijamente.
El sonido de muchas pisadas
corriendo hacía ella entro al apartamento. ¿Otra
ilusión tal vez? Ya no sabía que creer.
La cara preocupada de Serena
enfrente del resto de sus amigas le dijo que esto
era real y estaba bien. Afortunadamente. sus oídos no habían
ido a buscar otra
ilusión y fueron capaces de traducir las palabras que salían
de los labios de la
rubia. La Esfera de Esencia. Querían que sacara la Esfera de
Esencia para ponerla
de regreso dentro de Trunks.
Trunks... habían
tenido éxito. Lo trajeron de regreso.
Un resplandor amarillo salió
de su estomago.
Dolor.
La Esfera de Esencia estaba
saliendo por si misma. Tal vez sintió de alguna
manera que su verdadero cuerpo estaba cerca. Ciertamente Lita no le
dio ninguna
orden para que saliera. Principalmente porque no sabia cómo
hacerlo. Pero ella no
lo detuvo una vez que empezó. ¿Era este el dolor que
se siente al dar a luz?
Luego... todo se aclaró.
La confusión en que se había sumergido se desvaneció
como humo. Aunque aún se sentía débil e incapaz
de moverse, pero al menos se sentía
consciente de sus alrededores nuevamente. Serena tomó el preciado
objeto con ambas
manos y lo llevó hacia el cuerpo de Trunks que yacía
en la cama de visitas envuelto
como regalo con la capa de Tuxedo Mask.
Cuando la Esfera entró
en el cuerpo, todos esperaron que algo pasará. Ami
rápidamente sacó su visor y revisó el cuerpo del
híbrido, hasta que una pequeña
sonrisa de la orilla de su boca apuntó a que todo estaba bien.
"¿Está... está bien?" llegó la débil voz de Lita.
"Está vivo, Lita."
informó la chica del cabello azul, "Y es todo gracias
a ti."
**********
Los pedazos en ruinas empezaron
a moverse, y con un final esfuerzo, Eron se
liberó de su prisión de piedra. Se las había arreglado
para insertar una muestra de
ADN del Aullador en su pulsera de alta tecnología segundos antes
de que el techo
cayera sobre él, y fue afortunado que lo hiciera, de otra manera
no hubiera tenido
la resistencia necesaria para sobrevivir el derrumbe o la fuerza para
salir de las
ruinas.
Junto a él, Arlakk
se reincorporaba dolorosamente. Su brazo izquierdo estaba
herido seriamente. Tal vez roto, pero aún estaba vivo.
Esa chica había bloqueado sus hechizos más poderosos. Con una sola mano.
Sin sorpresa, los defensores
ya se habían ido, probablemente asumiendo que
habían muerto con la explosión. Otra batalla perdida.
Arlakk sabía a quien no le
iba a gustar esto.
"Se han ido." dijo.
"Oh, ¿en serio? No
lo había notado." respondió Eron sarcásticamente y
algo
frustrado también.
"¿Y que exactamente
planeas decirle a nuestro señor?" preguntó, "Dudó
que te
perdone por esto. No por segunda vez."
"Dudo que *nos* perdone,
kimosabi." declaró el científico. "Ambos somos
responsables aquí. Además, también se ha unido
una nueva Sailor."
"Entonces vámonos."
declaró su rival, "No tenemos nada más que hacer aquí."
Fin del capítulo 12
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(*) Minutos-E significa minutos del Exterior. El tiempo en Dominia fluye
diferente
que en Juuban. Principalmente porque Kyristan es quien lo controla.
Puede
extenderlo o acortarlo según le convenga. Aún no puede
controlar el flujo del
tiempo en Juuban. En otras palabras, puede hacer que el tiempo dure
más en su
mundo, pero el mundo Exterior no será afectado, al menos no
en términos absolutos,
solo de manera relativa.
Por ejemplo: si Kyristan quiere que las cosas se desarrollen más
rápidamente en
Juuban, hará que el tiempo en Dominia sea más lento.
De esa manera, el tiempo en el
mundo Exterior pasará más rápido. Usualmente,
Kyristan hace que el tiempo en
Dominia vaya más rápido que en el mundo que está
a punto de invadir, dándole a sus
sirvientes una ventaja para que puedan planear con suficiente tiempo
en sus manos.
Nos vemos en el capítulo 13...